Los tres pilares del Estudio Bíblico Inductivo (EBI) (Lección 3)

Estudio Bíblico Inductivo

Retomemos el tema. Hasta aquí hemos aprendido aspectos relevantes alrededor del Estudio Bíblico Inductivo (EBI). Descubrimos que resulta mucho más aconsejable cuando se trata de sentar las bases para nuestro aprendizaje, pero también, para elaboración de devocionales, reflexiones y sermones. Igualmente analizamos el proceso de transmisión del mensaje Escritural hasta nuestro tiempo y la responsabilidad que nos asiste cuando enseñamos la Palabra a otras personas.

Ahora bien, aun cuando cada punto lo desarrollaremos en detalle, vamos a mirar los tres pilares del EBI:

1.- _________________. Nos lleva a apreciar los detalles del texto, incluso aquellos que pasamos desapercibidos en una primera lectura. Nos permite descubrir quiénes fueron los protagonistas, qué estaba ocurriendo y, en algunos casos, identificar los tiempos. En esta primera fase no vamos a hacer otra cosa que leer y tomar apuntes. Una segunda y tercera y cuarta lectura. Cuantas veces sean necesarias.

2.- _________________. Logramos una aproximación a los destinatarios originales, qué significó para ellos la enseñanza contenida en los textos, cómo respondieron a la llamada de Dios o a sus instrucciones, qué ilustraciones presentan las Escrituras y otros aspectos que, igualmente, deben llevarnos a tomar nota. Ya el proceso entra aquí  en una fase más detallada antes de pasar a la última etapa.

3.- _________________. Llegamos a un escenario importante. En él aprendemos todo cuanto la Palabra tiene para nosotros. Nos permiten experimentar transformación y, de paso, transmitir a otras personas, tesoros bíblicos que impactarán su existencia.

EL PROCESO DE APRENDIZAJE A TRAVÉS DEL EBI

Los seres humanos en su conjunto, obedecemos a un proceso de aprendizaje que varía muy poco.  De acuerdo con estudios científicos, aprendemos con base en el  10% de lo que escuchamos; el 30% de lo que vemos y, 6%, de lo que hacemos.

Cuando vamos a la Palabra para aplicar el Estudio Bíblico Inductivo (EBI), el nivel de comprensión y asimilación de las enseñanzas tiende a ser mucho más alto.

Esa es la razón por la cual se debe enfatizar en la aplicación como el fin y el propósito de la enseñanza. No solamente aprender conceptos, sino un estilo de vida, un cambio. A veces escuchamos mensajes en las iglesias, sin ninguna aplicación, solamente información y conocimiento; esto último es algo, pero no es el fin. Hacer lo que sabemos es lo que nos lleva a aprender y ser transformados en nuestra forma de pensar y de actuar.

Cuando en el proceso del EBI dependemos de la guía del Espíritu Santo, sujetos a Él y cuanto desea que aprendamos, ocurre lo que describimos en el siguiente cuadro:

 INTERVENCIÓN DEL

ESPÍRITU SANTO

 EL HOMBRE  RESULTADOS
 Observación   Revelación  Razonar y pensar  Hechos e información
 Interpretación  Enseñanza  Evaluación  Entendimiento
 Aplicación  Guía a la verdad.
Convicción
 Arrepentimiento Principio Eterno y
transformación

Enseñar la Biblia implica conocerla, respetar al autor humano de cada uno de sus 66 libros   y compartir el mensaje que Él tenía en mente. Es transportar en el tiempo a la audiencia para apreciar los hechos tal como sucedieron.

En nuestro tiempo poco se respeta el punto de vista del autor y la idea original, más bien se enfatiza en lo que tenemos preconcebido hoy, y en cómo usar esa información para afirmar cualquier punto de vista.

Le invitamos a leer Esdras 7:10. ¿Qué hacía este escribA de la antigüedad y cuál es la relación que tenía su ejercicio cotidiano con el Estudio Bíblico Inductivo (EBI) tal como lo conocemos hoy:

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Deberíamos hacer como Esdras, que primero se dedicó por completo a estudiar las Escrituras, después puso en práctica lo aprendido y, por último, tenía la autoridad para enseñar los preceptos y las normas de Dios.

Solamente cuando somos cuidadosos en el aprendizaje de la Biblia y, asimismo de enseñarla, podemos llegar al propósito eterno de Dios que descubriremos en Efesios 4:13. Por favor, lea el pasaje y compártanos sus apreciaciones:

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LA RESPUESTA A LAS ENSEÑANZAS

Ir a las Escrituras aplicando el Estudio Bíblico Inductivo (EBI) no debe ser simplemente una rutina. Se espera que se produzca una respuesta. Necesariamente ocurre cuando nos exponemos a las enseñanzas divinas.

Compartimos con ustedes un pasaje emocionante del libro de los Hechos cUando el apóstol Pedro se dirigía a una multitud, y que debería reproducirse en nuestra vida y en las comunidades de creyentes en las que nos desenvolvemos:

Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo. Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos?  Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.” (Hechos 2:36-38| RV 60)

Con base en el texto, aplicaremos tres elementos que involucran a toda persona cuando se encuentra expuesta a un EBI serio y responsable:

ELEMENTOS QUE INVOLUCRA UNA RESPUESTA A LA PALABRA
1.- “Al oír esto …”

 

Entendieron el mensaje.
2.- “…se compungieron de corazón…”

 

Convicción del Espíritu Santo
3.- “…y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos?”

 

Respuesta: Transformación, cambio de vida.

Quien lleva a las personas a experimentar entendimiento y, seguidamente, transformación a partir de la Palabra, es el Espíritu Santo. Obra en nuestro intelecto y sentimientos y nos motiva a responder. No somos usted y yo como expositores, sino Dios mismo.

Nuestra meta al enseñar la Biblia, utilizando el EBI, es preparar el camino y ser un instrumento del Señor para que Él produzca respuesta en la gente al entender su mensaje.

SER CUIDADOSOS CON LO QUE ESTÁ OCURRIENDO

Cuando aplicamos el Estudio Bíblico Inductivo (EBI) a un pasaje específico, debemos tener en cuenta que la enseñanza que obtengamos, maneja tres tiempos: Pasado, Presente y Futuro.

Incluye lo que ocurrió cuando se escribió el texto, cómo aplica a nuestro tiempo y, de qué manera, puede influenciar a generaciones futuras. Son tres escenarios de los cuales no nos podemos apartar.

Igualmente debemos evaluar:

  • ¿Es una verdad aplicable a nosotros hoy?
  • ¿Los destinatarios originales aplicaron esa verdad?
  • ¿Se está buscando un cambio de vida o se trató de un hecho histórico puntual?
  • ¿Qué dice la Biblia en cuanto a esta verdad? En este caso se utilizan las referencias cruzadas que ofrecen las propias Escrituras.
  • ¿En que cambia mi vida o podría hacerlo la aplicación de esta verdad?

Con estos elementos en mente, concluimos la enseñanza de hoy, no sin antes invitarles para que repasemos lo aprendido ya que constituye el cimiento de lo que aprenderemos en lo sucesivo, que –por supuesto—es mucho más profundo.


RESPUESTAS A LA LECCIÓN Nro. 3


A continuación, encontrará las palabras o frases que requiere para llenar los espacios en blanco que aparecen en la Lección de hoy:

1.- Observación.

2.- Interpretación.

3.- Aplicación.

La respuesta a las enseñanzas

1.- Entendimiento.

2.- Sentimientos.

3.- Voluntad.

© Fernando Alexis Jiménez – Entrenador del Instituto Bíblico Ministerial de la Misión Edificando Familias Sólidas (Colombia)

 

 

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