Cristo Jesús, el modelo del Consejero (Conclusión)

La consejería debe ser bíblica.

Los cristianos debemos prepararnos para toda situación conflictiva que sale al paso, muchas de las cuales, si lo permitimos, pueden tornarse traumáticas. No obstante, si tenemos claro quiénes somos en Cristo, nada ni nadie podrán movernos de nuestro lugar. Nos mantendremos firmes en la sanidad interior, que es un componente que abordamos en la Consejería Pastoral.

Nos afianzamos en una palabra poderosa que encontramos en los Salmos:

 “Alaba, alma mía, al Señor; alabe todo mi ser su santo nombre. Alaba, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios. Él perdona todos tus pecados y sana todas tus dolencias.” (Salmo 103:1-3)

Dios da a sus hijos salud espiritual y física. Nuestra alma se renueva si nos enfocamos en las bondades y bendiciones que Dios nos ha concedido. Él estará con nosotros en medio de las dificultades. Su acompañamiento es fiel y permanente.

Si algo quiere robarnos la paz, ¿qué paso debemos dar de inmediato y qué resultado obtendremos? Encontrará la respuesta en Salmo 107:19-20:

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¿Por qué motivo un proceso de aconsejamiento y sanidad interior fundado en la Biblia tiende a permanecer en el tiempo de acuerdo con Proverbios 4:20-22?

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¿Qué hizo Jesús en la cruz para traer sanidad a nuestro mundo interior según leemos en Isaías 53: 4, 5?

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No estamos solos en nuestros momentos de sufrimiento: Jesús está con nosotros. Él entiende lo que sentimos y sabe lo que necesitan nuestro espíritu, alma y cuerpo. Por ese motivo, nos ayuda a experimentar sanidad.

El amado Salvador cargó con todas nuestras enfermedades y dolores en la cruz. Gracias a Él tenemos paz con Dios y paz en medio de las circunstancias difíciles que enfrentamos. Por sus heridas recibimos sanidad espiritual, no moriremos eternamente y esa es la obra más grande de Cristo en la cruz. Dios quiere darnos también sanidad física y emocional, aunque debemos entender que es él quien decide cómo y cuándo nos la da.

JESUCRISTO, UN MODELO A SEGUIR

El ministerio terrenal del Señor Jesucristo, sanando enfermos físicos, liberando a los cautivos espirituales y trayendo sanidad interior a quienes, como la mujer samaritana, Zaqueo, Nicodemo y aún la adúltera—solo para mencionar unos pocos casos—fueron a Él, constituye el modelo alrededor del cual nosotros debemos formarnos.

Bien vale la pena volvernos a los Evangelios. Repasar con detenimiento qué hizo el Salvador y cómo lo hizo en cada milagro específico. Tomar notas. Estudiar la vida de Jesús traerá enriquecimiento a nuestro servicio pastoral y de liderazgo.

Como discípulos de Cristo, que anhelamos seguir las pisadas de su tránsito ministrando a multitudes, ¿qué don recibimos para atender a quienes vienen en procura de ser atendidos (1 Corintios 12:9)?

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¿Qué autoridad hemos recibido de Jesucristo en consonancia con Mateo 10:1? Como consejeros pastorales, ¿la estamos ejerciendo?

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Infinidad de personas esperan por usted, porque como siervo de Dios capacitado para aconsejar y ministrar, tiene en sus manos la posibilidad de contribuir a que hombres y mujeres rompan sus ataduras.

No podríamos concluir sin antes recomendarle que tome el Curso de Consejería Familiar que es la base para que tenga una mayor comprensión y complemento a través del Curso de Consejería Pastoral.

Le recordamos que en el Instituto Bíblico Ministerial anhelamos que las personas llamadas a servir en el Reino de Jesucristo, tengan el mayor número posible de herramientas para el ejercicio ministerial, lo que explica la variedad de procesos formativos que ponemos a su disposición.

Nuestra oración es que podamos alcanzar con estos instrumentos académicos al mayor número de personas posibles y que, de esta manera, millares lleguen a conocer las buenas nuevas de Salvación.

¡Dios les bendiga rica y abundantemente!

Ps. Fernando Alexis Jiménez – Lic. Teol.

Instituto Bíblico Ministerial

Misión Edificando Familias Sólidas (Colombia)

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