La necesidad de estar bien (Lección 7)

Consejería Famiiar

Lo que aprenderemos hoy:

  • La necesidad de toda persona de estar y sentirse bien.
  • Las tres necesidades básicas de la persona.
  • Cuatro actitudes de las que debe cuidarse el Consejero Familiar.

Siete recomendaciones para estudiar la Lección:

1.- Imprima la Lección. Es una opción que encontrará al final de la publicación.

2.- Ore a Dios antes de comenzar.

3.- Tenga a mano una libreta de notas junto con una Biblia, que serán su caja de herramientas.

4.- Eche una primera mirada al texto.

5.- Haga CLIC en la Lección que lo remitirá.

6.- Complete los espacios en blanco que hay en la Lección. Tendrá tiempo para hacerlo.

7.- Verifique que haya completado su Lección y ore para terminar la capacitación de hoy.

Le invitamos a consultar el tutorial de Youtube con el propósito de que pueda despejar interrogantes y completar los espacios en blanco de la Guía.

Todos los seres humanos anhelamos estar bien. Sin embargo, no siempre es posible lograrlo. En nuestro interior batallan deseos, anhelos, actitudes.

El apóstol Pablo lo expresó de una manera específica en Romanos 7:18, 19. Le invito a leer el texto y escribir sus conclusiones:

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Todas las personas actúan diferentes, algunas de ellas no como quisieran. En algunas ocasiones, sus reacciones dejan sorprendidos a familiares y amigos: unas veces de temor, otras de agresividad y, otras más, de indiferencia, aun cuando el mundo se esté cayendo a pedazos a su lado.

El Señor Jesucristo dijo hace ya muchos siglos y, nos dice hoy día: “… yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10:10. Versión Popular).

Dios nos ama. Quiere lo mejor para nosotros. Y sin duda hay algo que quiere satisfacer en cada uno: la sensación permanente y real de bienestar. Es lo que todas las personas, si usted realizara una encuesta respecto a qué desean, le responderían sin pensarlo dos veces. ¿A quién no le gustaría vivir a gusto, sintiéndose bien? Dudo que a alguien o, tal vez, a muy pocas personas.

NECESIDADES BÁSICAS 

Cuando alguien busca su ayuda como Consejero Familiar Cristiano, el primer aspecto que debe considerar es que aquélla persona, en lo más íntimo de su corazón, desea estar bien. ¿Por qué solicitan ayuda? Porque sienten amenazado el propósito de ­­____________________ y ­­____________________.

Todo ser humano tiene necesidades:

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  2. ­­____________________
  3. ­­____________________

¿Cuáles son algunas de las necesidades sociales? La aprobación por parte de quienes le rodean; sentirse seguro y con manejo del entorno en el que se desenvuelve; la satisfacción de conquistar nuevas metas y de realizarse en aquello que desean.

Ahora, entre las necesidades físicas hallamos la de alimentarse, el bienestar en cuanto a salud y cubrir sus necesidades sexuales (aunque pareciera que hay quienes consideran que éste no constituye un aspecto que pueda ser considerado como “necesidad” natural en todo individuo).

Y, en último renglón, están las necesidades sicológicas entre las que identificamos el anhelo de felicidad, de ser libre para actuar y de liberar sus capacidades para alcanzar aquellas metas que guarda en su corazón.

Cuando no logran atenderse los anteriores aspectos y muchos otros que no enumeramos porque haríamos interminable la lista, se presentan en la persona estados de ansiedad o desequilibrio. Es lo que suele llamarse “un problema sicológico”, y desde la perspectiva cristiana, sería una situación de “desorden” que debe atenderse en la integralidad de su ser involucrando a Dios, quien nos creó y, por tanto, puede obrar la reparación donde quiera que se hayan registrado dificultades, bien en la parte consciente o inconsciente.

UN MUNDO ÚNICO CON SUS PARTICULARIDADES 

Todo ser humano es alguien único, con una cosmovisión muy particular del mundo que le rodea y, por tanto, con una forma singular de asumir las cosas.

Hay quienes no se afectan, por ejemplo, si llueve y se desatan relámpagos y truenos. Otros por el contrario se sienten aterrorizados. El ejemplo nos señala la individualidad de cada uno y la forma como asume las cosas.

¿Por qué actúan o reaccionan de determinada forma los individuos tan distintos unos de otros? Por tres razones en particular:

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  2. ­­____________________
  3. ­­_______________________

¿Por qué mencionar estas particularidades? Porque cuando usted tenga enfrente a alguien que busca orientación, estos esos son los primeros elementos que debe considerar:

  1. La individualidad de cada persona, con sus componentes físicos y sicológicos.
  2. Sus condiciones particulares de ver y asumir la vida.
  3. El hecho de que cada uno es un mundo.

Lo que experimenta en el ámbito sicológico una persona, le afecta en la dimensión física y se puede reflejar en dolores de cabeza, temores en apariencia injustificados que le generan sudoración o dolor estomacal, úlceras, asma, fatiga o probablemente alergias.

SU MISIÓN: ACONSEJA ACERTADAMENTE 

¿Comprende la enorme responsabilidad que le asiste? Ante sus ojos esta alguien muy particular. Debe tomar nota de todos los aspectos que aborda durante la conversación, identificar detalles, tener claro que indistintamente de los errores que haya cometido, está buscando ayuda.

En cumplimiento de su misión, en su condición de Consejero, se orientará a disminuir el impacto de las emociones destructivas en el individuo que pide orientación.

¿Cuáles? Enojo, angustia, ideas preconcebidas de que quitarse la vida es la única solución. Solo de esta manera podrá pensar con lucidez y encontrará –con la ayuda y poder de Dios—el camino para la solución del problema que enfrenta.

Usted llevará al aconsejado a ­­_______________________, quitándole toda concepción de que “no vale  nada” y, paso a paso conforme va ayudando a despejar el estado de ánimo que le asiste, le ayudará a identificar cuál es el verdadero problema.

En quien consulta usted ayudará a que identifique cuando es el culpable, asuma la responsabilidad y se comprometa en la búsqueda de alternativas o salidas a la situación que enfrenta.

Ayudará al asesorado a utilizar sus recursos interiores y a echar mano de los que Dios provee para los momentos de crisis. No podrá depender siempre ni del pastor ni del Consejero.

Hasta aquí hemos avanzado en algo de suma importancia: la relación entre el Consejero Cristiano y el aconsejado.

CUATRO ACTITUDES DE LAS QUE DEBEMOS CUIDARNOS 

Un Consejero Familiar no es juez de nadie. Es un hombre o una mujer al servicio de la Iglesia de Jesucristo y debe reflejar el amor de Cristo cuando desempeña su labor.

¿Cuáles son las actitudes de las que debemos cuidarnos y por qué? Son en esencia cuatro:

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  • Un Consejero Cristiano no puede considerar que tiene derecho a juzgar e incluso, a culpabilizar a quien viene en procura de su orientación.
  1. ­­____________________:
  • Quien acude a un Consejero Familiar desea orientación y, por supuesto, es necesario ampliar la base de la información formulando algunas preguntas. Lo que no está bien es elevar interrogantes sobre aspectos privados o íntimos que no vienen al caso y que, generalmente buscan llenar la curiosidad de quien aconseja. Eso no es ético y menos, está bien en su labor de servicio a la Iglesia.
  1. ­­____________________:
  • Nos referimos a quien ejerciendo como Consejero, olvida que cada ser es único e irrepetible y en muchos casos—sino en todos—sus problemas son distintos de los que enfrenta otra persona. Esa es la razón por la que no debemos creer que, si atendimos a alguien en alguna ocasión, su problema es el mismo y tiene un tratamiento igual de quien está enfrente. ¡Es un terrible error!
  1. ­­____________________:
  • Hoy día abundan quienes, amparados en su vida espiritual, se creen con el derecho de andar diciéndole a cada quién cómo debe actuar. No tienen en consideración su situación específica, sino que juzgan a priori y dicen las cosas como les vienen a la cabeza. En muchas ocasiones antes que edificar, generan heridas.

Por esa razón, antes de emitir un consejo, es necesario que hayamos orado al Señor Jesucristo pidiendo su guía y estemos seguros de que aquello que recomendamos, esté en consonancia con las Escrituras.

(c) Fernando Alexis Jiménez – Facilitador del Instituto Bíblico Ministerial.

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