Agregar valor a la vida de las personas

Dios es quien trae paz a nuestro mundo interior.

A Jim MacLaren la desgracia le tocó a la puerta en 1985, cuando tenía 22 años, cuando era un deportista destacado. El día menos pensado se accidentó en una motocicleta. Perdió su pierna izquierda por debajo de la rodilla al tiempo que sus costillas y órganos internos quedaron destrozados.
Creía en Dios y, consideraba, la fe fue el fundamento para levantarse de la aparente derrota. Se prendió de Su mano para reemprender la práctica de los deportes.

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